No hay duda que la tarea de ser padres es todo un desafío. Quienes ya tenemos esta responsabilidad sabemos lo difícil que es instruir hijos y lograr que sean hombres o mujeres de bien. No obstante, en esta delicada tarea no estamos solos. Está a nuestro alcance la Sagrada Escritura, en ella encontramos la guía divina para encaminar a nuestros hijos de manera positiva.
Los 10 Mandamientos para los padres está basado en los Proverbios del gran sabio Salomón, dichos preceptos han sido debidamente comprobados y demostrados como eficaces por infinidad de padres alrededor del mundo. Es sensato prestar atención a los estudios e investigaciones en este campo. A continuación, lo invito a considerar el Decálogo de los Padres.
I. Aprenda a Escuchar a su Hijo.
Escuchar es un arte que necesitamos aprender. La mayoría de personas oímos, lo cual no significa que estamos atendiendo y entendiendo. Escuchar a nuestros hijos implica interesarnos en lo que nos dicen, es dejar lo que estamos haciendo para sentir cada palabra Proverbios 20:12 una vez que ellos se han expresado, tendremos la singular y maravillosa oportunidad que todo padre anhela: orientar con el corazón a los seres que más ama, sus hijos. Proverbios 31:2-5
II. Procure que su Hijo se Sienta Bien.
Para muchos hijos e hijas la vida de hogar es hostil, se sienten inadecuados en casa, prefieren pasar el mayor tiempo posible alejados del clima familiar Proverbios 15:15 ; corresponde a los padres generar un ambiente propicio, agradable, placentero para sus hijos. Recordemos que nuestros hijos no siempre estarán con nosotros, y cuando salgan de nuestro poder, como padres debemos tener el propósito que vivan a plenitud. Proverbios 4:20-23
III. Sea de Buen Ejemplo para su Hijo.
Note lo de “buen ejemplo”, porque también se puede ser un mal ejemplo Proverbios 20:6 está comprobado que un padre ejemplar es el mejor referente moral que un hijo tendrá en el momento de tomar decisiones ante las seducciones de este mundo. Igualmente, la vida ejemplar de los padres es la mejor manera de garantizar un futuro dichoso para sus hijos, aún cuando ya no estén con ellos. Proverbios 10:9 y 20:7
